lunes, 26 de diciembre de 2011

Cuando de madrugada el hambre ataca

La noche  es el  momento en el que muchos miedos se desatan: miedo a la oscuridad, a los fantasmas, a las pesadillas, a los mosquitos, ladrones… Yo tengo miedo al hambre de madrugada. Es una sensación horrible. Estás frente al ordenador, o viendo la tele, o leyendo. De repente tu tripa se queja, como un niño pedante que en un viaje pregunta eso de “¿queda mucho?” Así es el hambre de madrugada. Oyes a tu estómago quejarse y una bombillita amarilla encendida, como las de los dibujos animados, aparece sobre tu cabeza y piensas “voy a comer algo sin que me vea nadie”. Y entonces, temerario pero precavido, te quitas las zapatillas para que nadie te oiga entrar en la cocina. Se han visto casos de hombres desnudos buscando qué comer a las 3 de la mañana, porque algunos pantalones también suenan… Y si no llevas pantalones… ¿Para qué vas a llevar ropa interior? Total libertad, claro que si. Bueno, pues te descalzas, si eres liberal te quitas la ropa… y caminas sigilosamente hasta la cocina. Cuando llegas te sientes un héroe, desafiando a la ley (tus padres, tu novi@ o simplemente el baboso de tu perro). Abres la nevera con el objetivo de saciar tus ganas de picar algo y ¿qué te encuentras? Tres huevos, queso en lonchas, un cartón de leche casi vacío y, al fondo (muy al fondo), un yogur del año de la polca. ¡Un yogur patrocinado por Franco! Un yogur que ya estaba ahí desde antes de que tu familia viviese en esa casa. ¡Si fuese posible habría estado ahí desde antes de que se hubiese construido la nevera! Así que, sin perder la esperanza, abres un armarito esperando encontrar galletas, cereales o chocolate. En su lugar encuentras cuatro bolsitas individuales de levadura, dos terrones de azúcar y palillos para los dientes. Pero piensas “he llegado hasta aquí para comer algo ¡y voy a hacerlo!”. Entonces, ciego por el orgullo atacas la panera, donde solo queda pan duro y bollitos rancios. Y te comes un cacho de  pan rancio para aguantar las ganas. Y vas a la nevera, sacas uno de los tres huevos y una sartén. Y te sientes independiente al encender el fuego y freírte un huevo (eso si, siempre usando la tapa de la sartén como escudo, no vaya a ser que el aceite ardiendo te quite 3 puntos de experiencia). Y cuando se te queman los dos primeros huevos vuelves a la nevera a por el tercer y último huevo que queda en la casa. Y lo fríes ¡y te queda perfecto! Lo miras y piensas “¡ese es un Señor Huevo como Dios manda!”. Entonces vas al baño a lavarte las manos, y cuando vuelves está tu madre en la  cocina comiéndose a tu Señor Huevo y dándote las gracias por haberle hecho el desayuno.

Un saludo... ¡Y que aproveche!
The Raven

13 comentarios:

  1. Jajajajjaja,que panzá de reir me he pegado,jajajajja

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  2. Jeje, gracias ^^ Me alegro de que te haya gustado

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  3. jejej,esta muy divertida la narracion,me ha gustado un monton...

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  4. que suerte tuvo tu madre, ja ja ja

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  5. Gracias :)
    Y sí, demasiada suerte, jaja.
    Un saludo

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  6. Coñe, que puede ser algo cierto (lo del perro baboso), pero que no piense la gente que solo hay queso en lonchas... También tenemos, que yo lo he visto, jamón de York... Bueno, paleta que es más barato, en nuestra nevera. Que niña más exagerada.

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  7. juangrichu me creo mas lo e dice ella de la nevera ke lo ke dices tu,, sobrinaaaa ke bonito solo te falto un detalle el miedo el perro baboso y el desnudito a la cocina ke peligrooooo,,,, amor te hecho de menos

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  8. No puse el jamón York para que la gente no pase envidia, hombre, ¡¡¡que desconsideración por tu parte!!!
    _____________________________

    Jaja, el miedo es, más que al perro, a que éste se coma lo poco que hay en la nevera, jeje. Yo también te echo de menos, tito

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  9. Mis felicitaciones para ti, sigue adelante...

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  10. jijijiji q simpatiiica x diosss

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  11. creo que ya sabes lo que pienso sobre todo lo que escribes, garridita, me encanta, creo que nos gusta mas o menos el mismo tipo de novela además... Ya sabes, cada vez que escribas algo nuevo, soy tu conejillo de indias jaja Sigue así, que vas a conseguir llegar a donde tu quieras!

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  12. Hacia tiempo que no entraba en tu blog, pero hoy no se por que me dio por pulsar la pestaña de humor, y me lleve una agradable sorpresa al encontrarme esto.
    Volví a disfrutar leyéndolo, de la misma forma que disfrute cuando le puse la zarpa encima, estando en clase, a tu carpeta negra de las historias, allá por el inicio de los tiempos.
    Continua escribiendo, y mostrándome lo que escribas, que ya sabes que yo, el chico de la ventana de enfrente te apoya :3

    -R-

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  13. Rubéééénn!!! ^^ Muchas gracias, de verdad. Por esto y por todo. Se te quiere muy mucho (k vienn ejcrivo, jaja). Aún espero escribir algo contigo conjuntamente, eh, que, devorando como devoras los libros, capacidad para expresarte bien por escrito no te falta n.n Me asomaría por la ventana cual Julieta moderna a saludarte, pero ya es super tarde y no es plan, jeje, así que buenas noches, window-man, jaja :), y muchas gracias por la visita y él comentario; vales oro ^^

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